Un hotel boutique en los valles pasiegos que convierte el invierno en experiencia única

En pleno corazón de Cantabria, cuando febrero ralentiza el ritmo y la naturaleza se repliega sobre sí misma, el Palacio de la Helguera se presenta como un refugio donde el invierno adquiere una nueva dimensión.
Este antiguo palacio señorial del siglo XVII, cuidadosamente restaurado y transformado en hotel boutique de once habitaciones, propone una forma distinta de viajar: más introspectiva, más sensorial y profundamente conectada con Cantabria. Lejos del turismo estacional y del ruido, la Helguera convierte el mes más austero del calendario en un aliado para el descanso, la gastronomía y la contemplación.
El invierno como privilegio
Febrero no es aquí un mes de tránsito, sino de plenitud. Las brumas matinales que envuelven la Vega de Pas, los prados desnudos y el silencio apenas interrumpido por el ganado pasiego construyen una atmósfera que invita a detenerse. En la Helguera, el invierno se vive desde dentro: junto a la chimenea, en largos desayunos sin reloj o sumergido en una piscina climatizada que se abre al paisaje.



Un palacio con memoria
Mandado construir en el siglo XVII por un miembro destacado de lafamilia Ceballos, vinculado al Virreinato del Perú, el edificio conserva la sobriedad y el carácter de la arquitectura civil montañesa.
Muros de piedra de cantera, vigas de madera noble y suelos originales conviven hoy con un confort contemporáneo que no busca imponerse, sino acompañar. Cada estancia mantiene la proporción y la solemnidad de su pasado, recordando que el lujo, en este caso, tiene más que ver con el espacio, el silencio y la autenticidad que con la ostentación.
Interiorismo con alma viajera
El interiorismo, firmado por la reconocida diseñadora española, Malales Canut, huye de fórmulas prefabricadas. Antigüedades procedentes de anticuarios europeos, tapices, grabados y mobiliario con historia conforman un conjunto coherente y vivo, donde nada parece colocado al azar. Un rasgo singular del hotel es que muchas de estas piezas están a la venta, prolongando la experiencia más allá de la estancia. En febrero, con la luz invernal filtrándose por los ventanales, los salones comunes adquieren un aire casi doméstico, pensado para la lectura pausada y la conversación sin prisa.
Once habitaciones, once relatos
El Palacio de la Helguera cuenta con solo once habitaciones, cada una dedicada a un personaje histórico vinculado al entorno o a la genealogía del lugar. Amplias, silenciosas y con vistas al paisaje cántabro, todas están concebidas para el descanso profundo. Camas de gran formato, textiles naturales y baños espaciosos refuerzan una sensación de recogimiento muy apreciada en los meses fríos.
Bienestar frente al valle
Uno de los grandes atractivos del hotel durante el invierno es su zona de spa. La piscina infinita climatizada, abierta todo el año, permite nadar mientras la mirada se pierde en el paisaje desnudo de febrero. El circuito se completa con hidromasaje panorámico y un pequeño gimnasio integrado en la naturaleza. El resultado es un espacio donde el cuerpo acompasa su ritmo al del valle.
Alta cocina con raíz cántabra y acento peruano
La propuesta gastronómica se articula en torno al restaurante Trastámara, dirigido por el chef Renzo Orbegoso Hinojosa. Su cocina dialoga con el territorio desde una mirada personal que combina producto local cántabro y técnica peruana. En los meses de invierno, la carta se adapta al recetario de cuchara y al producto de temporada: guisos, verduras de la huerta, pescados del Cantábrico y carnes seleccionadas.Febrero es ideal para cocinar sin prisas, respetando los tiempos y los sabores. El comedor, íntimo y elegante, refuerza esa sensación de privacidad tan valorada por el viajero contemporáneo.
Un destino para viajar hacia dentro
Más allá del alojamiento, la Helguera propone experiencias discretas y personalizadas: paseos guiados por los valles pasiegos, visitas a productores locales o simplemente la posibilidad de no hacer nada. En un momento en el que el lujo se redefine, este palacio cántabro reivindica el valor del invierno como espacio de pausa y reflexión. Ideal para escapadas de fin de semana, viajes en pareja o estancias creativas, febrero se revela aquí como uno de los mejores meses para descubrir Cantabria desde otro lugar.
Información práctica
Web: www.palaciodelahelguera.com
Dirección: Vega de Pas, Cantabria, España
Teléfono: +34 674 95 94 21
Email reservas: reservas@palaciodelahelguera.com
Instagram: @palaciodelahelguera





